lunes, 16 de noviembre de 2009

Manifestación

Facultad de Ciencias. Cuso 1974-75.

La mañana está fría. Voy camino de la Universidad con las solapas de la trenka subidas, las manos en los bolsillos y la carpeta bajo el brazo. Al atravesar la niebla espesa, el aliento se condensa convirtiéndome en hombre-chimenea.

En la Plaza San Francisco, además de las tocineras
[1], hoy están los caballos. Echan enormes vaporadas. Habrá algo preparado para hoy. Acojonan. Veo al Santi del PCU y al Paco del PCE con zapatillas deportivas. Confirmado pues. Saben que tendrán que correr.

En la puerta de Ciencias, una pareja de grises con los grandes vergajos negros de pegar. El casco, con la visera subida, muestra sus bigotes reglamentarios. Paso con los ojos bajos. Tampoco me atreví a mirarles aquel día que, de pie en los urinarios, llegaron los dos y se colocaron a mi lado, uno a la izquierda y otro a la derecha. Ya me daba por detenido. Pero no, el sonido inconfundible del chorrillo me devolvió a la realidad: estaban haciendo lo mismo que yo, que en aquel momento casi además me cago de miedo.

El hall, como siempre, empapelado con carteles de unos y de otros. Ahora empiezo a distinguir algo en este lío de letras: CC.EE., CERZ, MC, PC, PTE, LC LCR, PCE, JCE, ORT, PCE(m.l.)… El año pasado, novato como era, solo llegué a enterarme de que el PCE está a la derecha de todos los demás, que unos les llaman revisionistas, otros estalinistas o también socialdemócratas; todo ello para mal, por supuesto.

Algunos se escinden, otros se unen y cambian de nombre, como esos de la “Larga Marcha hacia la Revolución Socialista”. En una tapia de la esquina de Miguel Server con Las Torres hay una pintada suya interrumpida a mitad. Sólo se lee: “Larga Mar”. O se acabó la pintura o les pillaron en medio de la faena; es normal que cambien. Si no conoces a alguien que te lo cuente, cuesta aclarar todo esto. A ver si este año me entero.

Antes de salir de casa, a las 8 mientras desayunaba, mi madre ha vuelto a insistir con lo de siempre:
123456- Tú a estudiar No te metas en líos. No estaré tranquila hasta que vuelvas.
A las 10 entra en clase un grupo con el Santi del PCU y el Paco del PCE en cabeza; ¡anda que no estarán fichados!
123456- Compañeros, venimos a informar. La represión fascista del movimiento estudiantil y obrero se 123456ha cobrado nuevas víctimas esta noche, en este mismo campus universitario. Debemos 123456reaccionar. Os convocamos a salir en manifestación.
Llamadas contradictorias cuando tanto me falta por entender. Así es difícil actuar, pero la pasividad es otra forma de hacerlo.

La gente sale de clase. Unos pocos irán a la “mani” y la mayoría se va por si acaso. Pregunto qué ha pasado. Oigo que anoche detuvieron a dos de la LCR pegando carteles en la pared de Derecho. Les han dado una gran paliza y uno está en el hospital; dicen que quedará paralítico. Esto sí que lo entiendo y también el miedo con que desayunamos. El Santi del PCU y mi madre, dos respuestas a una situación. ¿A quién hago caso? Hoy decido salir, detrás de todos y con mucho temor, moviendo la vista a todas partes para correr (eso se me da bien) enseguida si la cosa se lía. Pero hoy salgo. Protestaré contra el miedo de mi madre.

[1] Tocinera: furgoneta de los grises